El gobierno federal ha presentado una demanda contra el estado de Connecticut en relación con sus leyes migratorias, según informó la oficina del gobernador Ned Lamont.

De acuerdo con el comunicado, el estado defenderá sus políticas, destacando que la llamada “Trust Act” es consistente con la Constitución y establece límites claros sobre la colaboración con autoridades federales en materia migratoria.

El gobernador señaló que el gobierno federal no puede obligar a los estados a utilizar sus propios recursos para ejecutar funciones de cumplimiento federal.

Asimismo, reafirmó el compromiso de garantizar que las personas que cumplen la ley puedan sentirse seguras dentro del estado.

Este caso podría tener implicaciones importantes en la relación entre el gobierno federal y los estados en temas migratorios, especialmente en comunidades como la latina en Connecticut.

Fuente: Según la oficina del gobernador de Connecticut