Evacuaciones, confinamientos preventivos y operativos policiales se han repetido en distintos municipios del estado mientras las autoridades intentan identificar a los responsables de una serie de amenazas falsas.

Las autoridades de Connecticut continúan investigando una serie de falsas amenazas de bomba y reportes de tiradores activos que han afectado a múltiples escuelas y espacios públicos del estado durante las últimas semanas.

Los incidentes, conocidos como “swatting”, consisten en reportes falsos realizados con el objetivo de provocar una respuesta masiva de los servicios de emergencia, generando interrupciones escolares, evacuaciones y una importante movilización de recursos policiales.

Uno de los primeros casos ocurrió el 22 de mayo en New London, cuando la New London High School fue evacuada tras una amenaza de bomba que posteriormente fue declarada no creíble.

Días después, el 8 de junio, la Bedford Middle School de Westport fue puesta bajo confinamiento luego de reportes sobre explosivos y personas armadas dentro del edificio. Tras una exhaustiva inspección, las autoridades determinaron que la amenaza era falsa.

El 9 de junio, una situación similar obligó a evacuar la Weston Middle School, mientras que el 10 de junio se registraron falsas amenazas simultáneas contra la Hamden Middle School y un Walmart ubicado en Dixwell Avenue.

El 12 de junio nuevas amenazas afectaron a dos escuelas primarias de Hamden, provocando evacuaciones y la suspensión de actividades escolares programadas.

Las autoridades también han reportado incidentes similares en Brookfield, Darien, Greenwich, Ledyard, Norwalk, Plainfield y otras comunidades del estado.

Como parte de las investigaciones, el 17 de junio la Policía Estatal de Connecticut confirmó el arresto de una menor de 14 años vinculada presuntamente a varios incidentes de swatting que afectaron a las Escuelas Públicas de Killingly.

Funcionarios del Connecticut Intelligence Center (CTIC) indicaron que continúan trabajando junto al FBI para identificar a otros posibles responsables. Los investigadores sospechan que algunas de estas amenazas podrían estar relacionadas con redes organizadas que operan a través de internet y que ofrecen servicios para realizar reportes falsos de emergencia.

Las autoridades reiteraron que este tipo de acciones representan un delito grave debido al riesgo que generan para estudiantes, docentes, personal de emergencia y la comunidad en general.

Fuente: Connecticut Intelligence Center (CTIC), Connecticut State Police, FBI, NBC Connecticut, WFSB, FOX61, Hartford Courant y medios locales de Connecticut.