El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para acelerar la investigación sobre el uso de sustancias psicodélicas como el LSD, la psilocibina y la ibogaína en tratamientos de salud mental.

La medida busca abrir nuevas alternativas para personas que padecen trastornos graves como la depresión severa, en un contexto donde estas sustancias siguen clasificadas como drogas ilegales de alto riesgo bajo la legislación federal.

A pesar de su estatus legal, la orden pretende facilitar estudios científicos y evaluar su efectividad en entornos médicos controlados.

Durante el anuncio, Trump señaló que esta iniciativa podría representar un cambio importante en el tratamiento de enfermedades mentales.

Este avance podría marcar un cambio en la forma en que se abordan los tratamientos de salud mental en Estados Unidos, un tema que impacta a miles de familias, incluyendo a la comunidad latina.

Fuente: EFE y The Associated Press