La exalcaldesa de New Britain aseguró que nunca recibió sobornos ni participó en acuerdos de “quid pro quo”, en medio de cuestionamientos recientes.

La exfuncionaria salió al paso de las acusaciones y afirmó públicamente que no existieron ofrecimientos indebidos ni intercambios de favores durante su gestión. Sus declaraciones surgen en un contexto de escrutinio sobre decisiones administrativas tomadas durante su tiempo en el cargo.

Según indicó, todas sus acciones estuvieron dentro del marco legal y en beneficio de la ciudad. Asimismo, recalcó que no hubo ninguna propuesta de compensación a cambio de decisiones oficiales.

El tema ha generado atención en el ámbito político local, mientras se revisan detalles relacionados con el caso y posibles implicaciones.

Hasta el momento, no se han presentado cargos formales relacionados con estas declaraciones, y el proceso continúa bajo evaluación.

Se espera que en los próximos días se conozcan más detalles sobre el desarrollo del caso y cualquier acción adicional por parte de las autoridades.

Fuente: Hartford Courant